Reservas que llegan por teléfono, WhatsApp, redes sociales y la web, cada una en un sitio distinto, sin visión conjunta de la ocupación. Así lo resolvimos para una empresa real de turismo.
Lo vemos en agencias de excursiones y actividades, alojamientos con gestión propia de reservas, empresas de tours guiados y experiencias — cualquier negocio de turismo donde las reservas llegan por varios canales a la vez y hay que cuadrarlas contra la disponibilidad real.
Gestionar reservas por teléfono y WhatsApp funciona hasta que hay varias personas atendiendo a la vez, o varias fechas moviéndose en paralelo — y todavía menos si a eso se suman mensajes por redes sociales o el formulario de la web. Ahí es donde aparecen las dobles reservas, las cancelaciones que se confirman tarde, y la falta de una vista conjunta de cuánta ocupación queda libre.
Esto se nota más en temporada alta, cuando sube el volumen de reservas y cada canal nuevo que se suma multiplica las posibilidades de que algo se cruce o se pierda.
Esto no es una plantilla — se construye sobre tus reservas reales: tus canales, tus fechas, tu forma de confirmar y cobrar. Así es como trabajamos.